Spring GDS 25 Aniversario
Una empresa de logística que envía a 190 países construyó algo para enviarse a sí misma.
La accesibilidad, a menudo abreviada a11y (las 11 letras entre la a y la y), es la práctica de crear productos digitales que las personas con discapacidad puedan usar de verdad. Eso incluye a personas ciegas o con baja visión, personas sordas o con dificultades auditivas, personas con problemas motores y personas con diferencias cognitivas. El mismo trabajo ayuda también a personas en contextos temporales o situacionales, como un brazo roto o el sol directo sobre la pantalla del móvil.
En la práctica cubre cosas como la navegación por teclado, el soporte para lectores de pantalla, suficiente contraste de color, subtítulos en vídeo y estados de foco claros. Un formulario que solo funciona con ratón deja fuera a quien navega por teclado, que es un fallo de a11y común y evitable. Las Web Content Accessibility Guidelines (WCAG) fijan el estándar contra el que se miden la mayoría de equipos y normativas.
La accesibilidad es cada vez más un requisito legal, no un lujo. La European Accessibility Act, la ADA en Estados Unidos y leyes similares en otros lugares imponen obligaciones reales a los productos digitales. Se solapa con el diseño inclusivo, pero ambos son distintos: el diseño inclusivo es la mentalidad más amplia, mientras que la accesibilidad es la práctica medible de eliminar barreras para usuarios con discapacidad.
La accesibilidad es parte de cómo construimos, no un control que pasamos al final. La integramos en diseño y desarrollo desde el primer wireframe, porque adaptar un producto inaccesible cuesta mucho más que hacerlo bien mientras se construye. El marcado semántico, el soporte de teclado y las comprobaciones de contraste son base, no extras.
Nuestro trabajo de accesibilidad web apunta al cumplimiento WCAG y lo combina con diseño inclusivo, para que el resultado aguante ante usuarios reales y ante una auditoría. Probamos con lectores de pantalla y flujos solo de teclado, no solo con escáneres automáticos que se pierden la mayoría de los problemas reales. Cuando un cliente opera en un mercado regulado, le ayudamos a cumplir el estándar y a documentarlo. Las webs accesibles llegan a más gente y posicionan mejor, así que el argumento para hacerlo bien es práctico además de ético.
¿Necesitas un producto que funcione para todos y aguante una auditoría de accesibilidad? Hagámoslo bien desde el principio.
Una empresa de logística que envía a 190 países construyó algo para enviarse a sí misma.
Convertir una marca en un negocio que funciona.
Medio millón de personas. Una app. Cero caos.















