Spring GDS 25 Aniversario
Una empresa de logística que envía a 190 países construyó algo para enviarse a sí misma.
El e-commerce es la compra y venta de bienes y servicios online. El término abarca toda la cadena, no solo el momento del pago: el escaparate donde la gente navega, el carrito, el checkout, el procesamiento del pago y todo lo que ocurre después del pedido para que el producto llegue de verdad al cliente.
Detrás de una tienda que funciona hay más que un catálogo. Hay un inventario que tiene que mantenerse exacto entre canales, una pasarela de pago que mueve el dinero de forma segura, una lógica de impuestos y envíos que cambia por región, e integraciones con los sistemas que un negocio ya tiene en marcha. Las plataformas se dividen entre opciones alojadas como Shopify, donde la infraestructura te la gestionan, y desarrollos a medida o headless, donde el escaparate se desacopla del motor de comercio para tener más control. Una marca de moda que vende en tres países necesita que precios, impuestos y stock se mantengan correctos en la web, en la app móvil y en el marketplace donde aparece, todo a la vez, o vende cosas que no puede enviar y pierde la confianza del cliente en el primer pedido.
La parte visible es el escaparate. La parte que decide si el negocio funciona es todo lo que el cliente nunca ve.
Construimos tiendas online alrededor de la operación que tienen detrás, no solo de la página donde aterriza el cliente. Un escaparate bonito que pierde pedidos por una sincronización de inventario rota es peor que no tener escaparate. Así que empezamos por cómo mueve el negocio de verdad el stock y el dinero, y luego montamos el desarrollo de ecommerce sobre esa realidad.
Para marcas que se han quedado pequeñas en una plataforma alojada, montamos desarrollos a medida y headless donde el escaparate es rápido y propio mientras el motor de comercio se mantiene sólido por debajo. Conectamos la tienda con los sistemas de los que el cliente ya depende, para que pedidos, stock y datos de cliente sigan sincronizados en vez de irse separando. El objetivo es una tienda en la que el cliente pueda crecer, una que aguante el día que una campaña funciona de verdad y llega el tráfico.
¿Tu tienda no sigue el ritmo del negocio que tiene detrás? Arreglemos la cadena entera.
Una empresa de logística que envía a 190 países construyó algo para enviarse a sí misma.
Convertir una marca en un negocio que funciona.
Medio millón de personas. Una app. Cero caos.















