Spring GDS 25 Aniversario
Una empresa de logística que envía a 190 países construyó algo para enviarse a sí misma.
Multi-cloud significa operar tus sistemas en más de un proveedor de nube. Algunas cargas en AWS, otras en Google Cloud o Azure, elegidas a propósito y no por accidente. El objetivo suele ser no depender de un único proveedor, usar el mejor servicio para cada tarea o cumplir normativas de datos que exigen ciertas cargas en ciertos lugares.
Multi-cloud no es lo mismo que cloud híbrido, y los dos se confunden constantemente. El híbrido mezcla infraestructura privada (tu propio centro de datos) con nube pública. Multi-cloud usa dos o más nubes públicas. Una configuración puede ser ambas cosas a la vez. El motivo más habitual es evitar el lock-in: una empresa puede mantener su aplicación principal en AWS pero correr la analítica en BigQuery porque GCP hace mejor esa parte. El coste es la complejidad, porque cada proveedor tiene sus propias herramientas, su facturación y sus manías.
Bien hecho, multi-cloud da margen y resiliencia. Hecho a la ligera, duplica la carga operativa y la superficie de fallo sin aportar gran cosa a cambio.
Tratamos multi-cloud como una decisión, no como un punto de partida. La mayoría de proyectos están mejor en un solo proveedor, bien gestionado. Cuando existe una razón real, como una frontera regulatoria o un servicio que un proveedor hace genuinamente mejor, lo diseñamos a propósito y mantenemos las costuras limpias.
El trabajo que hace multi-cloud sostenible es la estandarización de plataformas: tooling compartido, patrones de despliegue consistentes y una arquitectura de software que no ata la lógica a los servicios de un proveedor. Lo combinamos con optimización de costes en cada cuenta, porque dos facturas son el doble de fáciles de perder de vista. Las empresas acuden a nosotros cuando su multi-cloud se ha vuelto más carga que beneficio, y lo trabajamos con ellas hasta que vuelve a justificar su sitio.
¿Repartido entre nubes y notando el lastre? Hagamos que funcione a tu favor.
Una empresa de logística que envía a 190 países construyó algo para enviarse a sí misma.
Convertir una marca en un negocio que funciona.
Medio millón de personas. Una app. Cero caos.















