Wikiparfum
Puig tenía los mejores datos de fragancias del mundo. Nosotros los convertimos en una plataforma.
Comprar perfume online es difícil. Sin tester. Sin mostrador. Sin un experto a quien preguntar. La categoría siempre se ha movido por la experiencia física, y nadie lo había resuelto en digital. El equipo de innovación digital de Puig tenía 30.000 fragancias clasificadas, un conocimiento olfativo profundo e inteligencia de comportamiento procedente de Wikiparfum. Construimos Scentbot junto a ellos. El primer AI chatbot para perfumería.
Construimos Scentbot a partir de cómo la gente descubre fragancias de verdad. Sin menús. Sin botones. Una conversación real. El usuario describe un estado de ánimo, un recuerdo, una ocasión, por texto o imagen. Scentbot responde, hace preguntas y acota hasta la fragancia adecuada. Cada recomendación llega con visuales, contexto olfativo, precio en directo y un buy button. En el momento en que el usuario encuentra lo que busca, puede actuar.
La plataforma aprende de cada conversación. Qué pide la gente, qué rechaza, qué acaba en compra. Esos datos vuelven al recommendation engine y dan al equipo de Puig una imagen más clara de qué quieren los compradores de fragancias en cada mercado y temporada. Cuanto más rueda, más afina.
Scentbot y Wikiparfum comparten la misma capa de inteligencia. Cada conversación de Scentbot, cada interacción en Wikiparfum, alimenta una misma imagen de la demanda global de fragancias. Dos productos. Un ecosistema que crece.
Scentbot está hecho para vivir dentro del sitio de cualquier retailer. Se hace embed con una configuración mínima. Sin rehacer nada. Sin desarrollo a medida. Una vez integrado, cada elemento se adapta a la marca: lenguaje visual, catálogo de producto, tono del chatbot, idioma. Carolina Herrera tiene una experiencia. Otro retailer tiene algo totalmente distinto. Mismo motor. Expresión completamente diferente.
El catálogo de producto que mueve cada despliegue de Scentbot se gestiona desde el mismo CMS que construimos para Wikiparfum. Una plataforma, dos productos. Las marcas gestionan su propio catálogo, controlan qué aparece en el chat y publican cambios en directo en todos los canales al instante. Sin tickets. Sin esperas.
El motor que hay detrás de Scentbot no está atado a las fragancias. Puede mover una experiencia de descubrimiento para cualquier producto donde la elección abruma y el acompañamiento convierte. Zapatos. Vino. Cosmética. Electrónica. La conversación se adapta. La infraestructura se mantiene. Nosotros lo construimos. Qué vendes lo decides tú.
El primer asesor de fragancias con IA. Una conversación que convierte el descubrimiento en compra, a escala de retail.
La IA está cambiando cómo la gente se relaciona con las marcas online. En fragancias, donde la compra siempre ha sido física y personal, una conversación con tacto humano marca la diferencia. El descubrimiento se vuelve personal. Lo personal se vuelve compra.
Puig tenía los mejores datos de fragancias del mundo. Nosotros los convertimos en una plataforma.
Medio millón de personas. Una app. Cero caos.
Una empresa de logística que envía a 190 países construyó algo para enviarse a sí misma.















